Antonio Muñoz González 1895 - 1941
Nacido 3.12.1895 en Hornachos
Muerto 12.11.1941 en Gusen
Biografía
Antonio Muñoz González nació un 3 de diciembre de 1895 en Hornachos (Badajoz), hijo de un farmacéutico que , de joven, emigró a Madrid, donde se enamoró de una asturiana con la que tuvo 4 hijos. Antonio se casó con Luisa Moncada, con la que tuvo dos hijas: Pili y Leonor. Era un alma libre con espíritu artístico, querido y apreciado por todos, tal y como nos transmitieron sus hijas, no era un gran activista político pero, cuando el golpe fascista sacudió el país, fue llamado a filas y pasó a formar parte del ejército republicano, donde su entereza y coraje le llevaron a ser nombrado teniente. La familia vivía en Madrid, en el barrio de Lavapiés, y al estallar la guerra sus hijas Pili y Leonor fueron evacuadas, junto a su abuela materna, a Elda, Alicante, donde fueron acogidas por dos familias distintas. Luisa, la mujer de Antonio, estaba enferma y falleció poco después a consecuencia de la falta de recursos y tratamiento en tiempos de guerra. En junio de 1937, Antonio visitó a sus hijas en Elda para comunicarles la devastadora noticia. Fue la última vez que le vieron. Tenían 13 y 14 años cuando se quedaron solas. Cuando el bando republicano perdió la guerra y la dictadura franquista se impuso en nuestro país, Antonio tuvo que exiliarse, como tantos otros, y huir a Francia. Allí, gracias a su carácter amistoso y cercano despertó la solidaridad de una familia francesa, los Ribereau, que lo acogieron durante un tiempo. Años después, Laurent Ribereau escribiría a la familia de Antonio para recordarle con mucho cariño. Durante el año que Antonio vivió libre en Francia escribió cartas a sus hijas en las que les decía que pronto podrían reunirse con él, pues había encontrado trabajo y se estaba situando. Sin embargo, las cosas se torcieron, en 1940 Europa estaba en plena Segunda Guerra Mundial y Francia fue ocupada por la Alemania nazi. A causa de la política del gobierno traidor y colaboracionista del General Pétain, Antonio fue detenido, como otros tantos exiliados y luchadores de la resistencia, y retenido en los campos de refugiados de las playas de Argelès-sur-Mer. Allí el trato era terrible, cuentan que para comer les lanzaban naranjas por encima de las vallas. Durante su estancia, Antonio grababa vasos metálicos con iniciales y tallaba figuras en los huesos de aceituna para sacar unas monedas. Después de la detención la familia desconocía el paradero de Antonio, recibieron en un par de ocasiones unas revistas extranjeras por correo (por error sin duda) pero las tías les decían a sus hijas, Pili y Leonor, que era su manera de comunicar que estaba vivo. Obviamente no era cierto, pero ellas durante un tiempo tuvieron ese consuelo. Finalmente dejaron de recibirlas. Antonio fue detenido y llevado a el Stalag, prisión I-A, Königsberg (número de prisionero 714) en el norte de Alemania y tras esto deportado al campo de concentración de Mauthausen-Gusen (Austria) el 23 de julio de 1941, con el número 3.677 y de ahí al campo de exterminio de Gusen, donde falleció el 12 de noviembre de 1941. Antonio vivió y sufrió en ese campo durante tres meses y 21 días. Era muy alto, pero también muy delgado, su corazón no pudo resistir tanta penuria y dolor en aquel invierno austriaco. La noticia de su muerte llegó a la familia gracias a los registros de los propios presos, a través de una carta de la Cruz Roja. Sus hijas, Pili y Leonor, quedaron huérfanas en plena adolescencia, justo cuando más necesitaban a su padre y en medio de las dificultades de una España de posguerra, marcada aún por la división y por el estigma de ser consideradas hijas del bando “enemigo”. A pesar de todo, lograron salir adelante y, gracias a ellas, el recuerdo de Antonio nunca se borró. Por eso hoy, sus nietos y bisnietos, escriben estas líneas, para que su historia no desaparezca y las próximas generaciones no vuelvan a cometer los mismos errores.
Neus Conesa García, bisnieta (2025)
Posición en la sala

